Wed, 07 Dec 2022 in Revista Colombiana de Salud Ocupacional
Relación del sueño con desarrollo del síndrome metabólico en trabajadores del Cuerpo de Bomberos de la ciudad de Ibarra
Resumen
Antecedentes:
El síndrome metabólico se considera un estado fisiopatológico crónico y progresivo, que representa a un grupo de factores de riesgo, definido por una patología unificadora que asocia su desarrollo por alteraciones del ritmo circadiano.
Objetivo:
Relacionar el déficit horario de sueño y la calidad deficiente de sueño como factor de riesgo para desarrollo de síndrome metabólico.
Métodos:
El diseño del estudio fue no experimental, descriptivo y transversal. La población de estudio fueron trabajadores del Cuerpo de Bomberos de Ibarra, donde se estudió la alteración del ritmo circadiano por medio de la escala Pittsburg para evaluación de la calidad y horario de sueño, esto se relacionó con el diagnóstico de síndrome metabólico, mediante datos clínicos y de laboratorio, se realizó por pruebas de significancia estadística para establecer correlación.
Resultados:
Los participantes fueron mayoritariamente hombres, de 31 a 40 años, del área operativa, con un horario laboral de 24 horas, con calidad de sueño adecuado y un horario de sueño menor de 8 horas. La prevalencia de síndrome metabólico fue del 11,8%, lo cual representa que 1 de cada 10 funcionarios tienden a presentar esta patología. Dentro de la relación entre síndrome metabólico y horario de sueño y calidad de este, no refleja relación estadística pero se resalta una asociación clínica que describe la bibliografía consultada.
Conclusión:
La actual falta de sueño adecuado y la creciente prevalencia e incidencia de síndrome metabólico y obesidad puede apuntar al sueño como un factor de riesgo cardiovascular y metabólico.
Main Text
Introducción
El síndrome metabólico se considera un estado fisiopatológico crónico y progresivo, que representa a un grupo de factores de riesgo (obesidad, resistencia a la insulina, hipertensión y dislipidemia) que forman un síndrome complejo definido por una patología unificadora y que se asocia con un riesgo aumentado para desarrollo de enfermedad cardiovascular (ECV), diabetes mellitus tipo 2 y otros desórdenes relacionados. 1 A nivel mundial la prevalencia del síndrome metabólico es del 34%, en poblaciones urbanas puede llegar a ser del 35.1% (mujeres 42.8% y hombres 27.4%). 2 En Sudamérica, se ha reportado una prevalencia general de síndrome metabólico entre 18.8% y 43.3%. 3 Mientras que, en Ecuador, de acuerdo a un estudio nacional ENSANUT 2011-2012, la prevalencia fue del 27.7% en las mujeres 29.9% y en hombres. 4
Dadas estas estadísticas es importante conocer que se considera al síndrome metabólico como una enfermedad de salud pública por su alta incidencia y prevalencia. 5 Según investigaciones recientes se logra concluir que la prevalencia del síndrome metabólico ha aumentado exponencialmente en los últimos años, manifestándose como un problema de salud pública, por frecuencia alta y también por provocar riesgo de enfermedad cardiaca isquémica, accidente cerebrovascular, diabetes mellitus tipo II, presentándose un riesgo hasta en seis veces mayor, provocando alta mortalidad por estas causas. 6 Datos científicos en Perú lograron identificar aptitud cardiorrespiratoria deficiente, donde uno de cada diez bomberos presentó prevalencia al síndrome metabólico, situación que desmejora su estado de salud y sus condiciones de seguridad. 7 En 2014 el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos de Norte América, reportó que entre el periodo de 1994 y 2004 fallecieron 1141 bomberos por causa de muerte súbita cardiaca y la accidentalidad vehicular. 7
Después de considerar los factores de riesgo típicos de síndrome metabólico, tanto los períodos de sueño cortos como los prolongados pueden aumentar el riesgo de síndrome metabólico. Dentro de este estudio se busca identificar de forma temprana los casos de síndrome metabólico dentro del cuerpo de bomberos de la ciudad de Ibarra. Se eligió este grupo debido al ambiente físico de trabajo, donde se conforma el entorno de actividad laboral, tal como la presencia de contaminantes físicos, químicos y biológicos, como también las condiciones de seguridad y las exigencias de la tarea por su carga física y emocional. Las condiciones laborales a las que se enfrentan, se destacan las situaciones que generan estrés que tienden a producir trastornos del estado de ánimo como angustia, depresión y ansiedad, también se destaca la labor en turnos de 24 horas, conllevando un hábito irregular de sueño que provoca alteraciones del ritmo circadiano.
En este grupo es necesario determinar que se exigen condiciones óptimas tanto físicas como psicológicas, por lo que el buen estado de salud es requisito importante para continuar con un desarrollo de su trabajo optimo. 7 Ubilluz estudió los factores de riesgos más frecuentes en el desempeño del personal del Cuerpo de Bomberos, obteniendo como resultado importante que estos llegaron a somatizar las exigencias psicosociales a través de dolencias, fatiga, tensiones y problemas musculares, cansancio mental y emocional como consecuencia de las características de sus actividades laborales. 1 Sin embargo, en la provincia de Imbabura, no se registran estudios previos similares, en este personal de riesgo, sometido a jornadas de trabajo especiales y altas exposiciones a estrés. La detección de estos factores de riesgo será de interés para incentivar el desarrollo de programas de promoción y prevención que mejoren la salud de esta población. Por tanto, la investigación beneficiaria a los trabajadores del Cuerpo de Bomberos, lo que podría extenderse a otros que laboren con riesgos similares y, por tanto, a la población en general. El objetivo del estudio es identificar los factores de riesgo relacionado a síndrome metabólico en trabajadores del Cuerpo de Bomberos de la ciudad de Ibarra, año 2021-2022.
Materiales y métodos
El diseño de la investigación tuvo un enfoque no experimental, cuantitativo, observacional, descriptivo y transversal, Su investigación se realizó dentro del Cuerpo de Bomberos de la ciudad de Ibarra, se contó con la participación de 170 funcionarios entre personal administrativo (labor en turnos de 8 h) y operativo (labor en turnos de 24 h). Durante el año 2021, se tomó en cuenta a toda la población por medio de muestreo no probabilístico de selección intencional por criterios, se desarrolló dentro de las diversas estaciones alrededor del cantón Ibarra, que contemplan las estaciones: X1 (Estación Santo Domingo); X2 (Estación Yacucalle); X3 (Estación Yahuarcocha); X4 (Estación San Antonio de Ibarra); X5 (Estación Ambuquí); X6 (Estación San Gerónimo); X7 (Estación Terminal Terrestre); X8 (Estación La Esperanza). El estudio se lo realizó dentro del periodo 2021-2022.
Los criterios de selección fueron: ser miembro en servicio activo del cuerpo de bomberos de la ciudad de Ibarra, y haber constado en el programa de salud preventiva perteneciente a medicina ocupacional de la institución correspondiente al examen médico del año 2021. Se excluyó a personal femenino en estado de gestación ya que sus datos antropométricos y de laboratorio pueden ser factor de confusión para el objetivo de investigación arrojando valores no acordes al grupo estudio. Se excluyó a miembros que se retiraron de la institución durante el estudio.
Se analizaron las características de sueño, por medio de la escala Pittsburgh Sleep Quality Index, PSQI, validada a nivel latinoamericano y provee datos como horas de sueño y calidad de la misma. Se evaluó aplicando una encuesta a través de la herramienta Microsoft Forms perteneciente a Microsoft 365, evaluando 18 preguntas que analizan 7 áreas relacionadas con el sueño:
- Calidad subjetiva del sueño
- Latencia del sueño
- Duración del sueño
- Eficiencia de sueño habitual
- Perturbaciones del sueño
- Uso de medicación
- Disfunción diurna
Todas calificadas en una escala Likert, se obtuvo una puntuación total con la sumatoria de las áreas (0 a 21 puntos) mostrando que una calificación alta (≥15) es indicativa a una calidad de sueño no adecuada. 8
Asimismo, se analizó la nómina de funcionarios provista por el departamento de talento humano, la cual detalla datos sociodemográficos, mientras que datos antropométricos, clínicos y de laboratorio se obtuvieron por medio de historias clínicas provistas por medicina ocupacional de la institución. Estos datos clínicos y sociodemográficos se aplicaron a la escala ATP III en su versión modificada para Latinoamérica estableciendo el diagnóstico de Síndrome Metabólico, esta escala se compone de:
- Incremento de la circunferencia abdominal: ≥ 102 cm en hombres y ≥88 cm en mujeres.
- Elevación de triglicéridos: mayores o iguales 150 mg/dL
- Disminución del colesterol HDL: menor de 40 mg% en hombres o menor de 50 mg% en mujeres.
- Elevación de la presión arterial: presión arterial sistólica (PAS) mayor o igual a 130 mmHg y/o PAD mayor o igual a 85 mmHg.
- Elevación de la glucosa de ayunas: mayor o igual a 100 mg/dL
Se diagnostica síndrome metabólico, si en el sujeto se presentan tres o más de los componentes antes mencionados. 9
Para el análisis de la información recopilada se utilizaron herramientas informáticas como Excel 2016 y Stadistics Program for Social Sciences SPSS versión 22. Se realizó un análisis univariado y se interpretó de acuerdo a la naturaleza de las variables, se realizó un análisis bivariado para establecer las asociaciones entre el diagnostico de síndrome metabólico y las demás características del estudio. Se utilizó el estadístico chi cuadrado de Pearson, con su respectivo valor alfa menor a 0.05 previamente fijado, para establecer la fuerza de asociación se calculó el valor de estimación de riesgo con su respectivo intervalo de confianza del 95%.
La investigación se desarrolló tomando en cuenta principios éticos relacionados y expuestos en el código de ética profesional y acorde a las competencias del Ministerio de Salud Pública del Ecuador. Tomando en cuenta el debido consentimiento de los sujetos participantes del estudio para desarrollo de la investigación.
Resultados
En la Tabla 1 se presentan las características sociodemográficas de los sujetos del estudio según sexo, edad y dependencia laboral. Nuestra muestra contó con 170 personas, donde el 72.4% eran hombres. Un total de 42.9% se encontró en rangos etarios de 31-40 años y en su mayoría pertenecía al área operativa con un 76.6%. La predominancia de horas de sueño es menor a 8h en un 78.1% y sus horas de trabajo oscilan en turnos de 24 h en un 55.3%.
En la Tabla 2 se expresa la frecuencia de diagnóstico de síndrome metabólico en los sujetos de estudio. Se diagnosticó mediante los criterios ATP III presentando tres o más características (Obesidad central, glicemia alta en ayunas, triglicéridos séricos altos, presión arterial alta o colesterol de lipoproteína de baja densidad (LDL) sérico bajo). Se encontraron 20 casos de síndrome metabólico con un 11.8% frente a toda la muestra.
La Tabla 3 expresa la frecuencia de calidad y horario de sueño brindada por la escala Pittsburg, este cuestionario se aplicó de manera subjetiva el grupo estudio, el cual evaluó los eventos asociados a dormir, mostrando que en su mayoría refiere un déficit de horario de sueño. Se muestra que 148 personas poseen horarios de sueño menores a 8 h, frente a 22 bomberos que refiere dormir más de 8 horas.
La Tabla 4 expresa la correlación entre síndrome metabólico con respecto a las diversas variables de estudio realizadas en esta investigación, entre ellas se destacan sexo, edad, horario de jornada, calidad de sueño, horas de sueño, área de trabajo. Se utilizó el estadístico de chi cuadrado y estimación de riesgo.
Discusión
Los participantes fueron mayoritariamente hombres, de 31 a 40 años, del área operativa, con un horario laboral de 24 horas, con calidad de sueño adecuado y un horario de sueño menor de 8 horas. La prevalencia de síndrome metabólico fue del 11.8%, lo cual representa que 1 de cada 10 funcionarios tienden a presentar esta patología. Se encontró que las horas promedio de sueño son inferiores a 8 horas por lo que se considera que los sujetos a estudio duermen inadecuadamente con respecto a horas recomendadas. 10
Evaluamos la correlación entre el desarrollo de síndrome metabólico con las diversas variables del estudio y se encuentra fuertemente asociado al rango etario.
A comparación de estudios similares en China, se ha identificado que la asociación entre síndrome metabólico y la alteración tanto del ritmo circadiano como del horario de sueño contribuye significativamente al desarrollo de enfermedades metabólicas, siendo así un factor predecesor. Dentro de este estudio también se toman en cuenta las mismas variables, lo que diferencia dentro de esta referencia es una muestra más amplia, lo cual permite relacionar una asociación fuertemente marcada entre horario y calidad de sueño. 11 Dentro de este estudio se destaca una muestra limitada de pacientes con síndrome metabólico que puede generar distracción en la asociación entre variables.
Se logró analizar que dentro del grupo estudio con diagnóstico de síndrome metabólico mayoritariamente refiere dormir menos de 8 horas. La duración corta del sueño tuvo predominancia frente a horarios prolongados de sueño. 12 Los posibles mecanismos de asociación del sueño y el síndrome metabólico se han discutido en diversos estudios, donde se muestra que dentro de la etapa de sueño más importante de sueño es antes de la medianoche, donde sus mecanismos bioquímicos liberan mayoritariamente hormona del crecimiento (GH) y la hormona liberadora de GH (GHRH). 13
Estas inducen la quema de grasa, formación de huesos, regeneración y reparación en general. Esta se describe como la etapa más larga del sueño y tiene lugar antes de la medianoche. El retraso de inicio de sueño hasta medianoche o más tarde suprimirá la liberación de GH en mayor cantidad. 14 La restricción de sueño provocará altos niveles de grelina y bajos niveles de leptina. Para lo cual es necesario describir a la hormona grelina que estimula el apetito, mientras que la leptina realiza lo contrario. 15 Los productos finales de glicación (AGEs) son proteínas o lípidos que se glican como resultado de exposición a azúcares, este es un biomarcador implicado en el envejecimiento, desarrollo y empeoramiento de enfermedades metabólicas. 16 Estos marcadores aumentarán significativamente en la insuficiencia crónica del sueño traduciéndose en un aumento de la actividad simpática y proliferación de citocinas proinflamatorias, estas van a aumentar la resistencia a la insulina. 17
Las placas de proteína β amiloide y ovillos neurofibrilares intracelulares en tejido cerebral comienzan inmediatamente a formarse después de una noche de sueño insuficiente. 18 Estas placas y ovillos se describen como neurotoxinas que potencian los efectos destructivos funcionales y demás estructuras de las células cerebrales, causando así la muerte neuronal. Como consecuencia de este proceso se describe la disminución global de cognición y toma de decisiones, manifestado en un mayor consumo de alimentos poco saludables en personas que duermen tarde. Los altos niveles de β-amiloide pueden provocar la fragmentación del sueño, el empeoramiento de la calidad del sueño y la somnolencia diurna reflejado en que la concentración será más difícil y el rendimiento se reducirá. 19
A criterio del investigador pese a no encontrar asociación estadística se ha identificado una relación clínica entre el desarrollo de síndrome metabólico y el déficit de un horario adecuado de sueño, así como una calidad precaria del mismo. Las características sintomatológicas localizadas en los sujetos estudio compaginaron con la clínica descrita en la revisión bibliográfica, mostrando un horario de sueño menor a 8 horas y mala calidad del sueño. Las fortalezas de este estudio fueron el método de análisis y empleo del diagnóstico de síndrome metabólico, la aplicación de un modelo generalizado para explorar la asociación no lineal del sueño y síndrome metabólico.
Conclusiones
Dentro del estudio no se muestra relación estadística respecto a horario y calidad de sueño con desarrollo de síndrome metabólico, lo cual destaca que dentro de la revisión bibliográfica muestra asociación clínica entre la sintomatología encontrada.
La actual falta de sueño adecuado y la creciente prevalencia e incidencia de síndrome metabólico y obesidad puede apuntar al sueño como un factor de riesgo cardiovascular y metabólico. Se sugiere estudios longitudinales que permitan sustentar lo descrito en los hallazgos. Tras analizar detalladamente los artículos que abordan e los desajustes del horario y calidad del sueño con el desarrollo de problemas de salud relacionados con trastornos metabólicos, llegando a la conclusión que la fragmentación del ciclo del sueño puede alterar el ritmo circadiano a nivel del sistema nervioso central como también a tejidos periféricos. Clínicamente se asocia a cambios en de ingestión de alimentos, incremento de depósitos adiposos que se traduce en sobrepeso, obesidad y riesgo de desarrollar síndrome metabólico
Resumen
Antecedentes:
Objetivo:
Métodos:
Resultados:
Conclusión:
Main Text
Introducción
Materiales y métodos
Resultados
Discusión
Conclusiones