Revista Criterio Libre

Volumén 23 Número 43 (2025)

eISSN 2323 - 0886

Archivos y derecho a saber: Marco de acción para los profesionales archivistas frente a la Ley de Transparencia*

Archives and the Right to Know: A Framework for Archivists’ Professional Action under the Transparency Law

Nelson Javier Pulido Daza**

Kimberley Escudero Suárez***

*Artículo resultado del proyecto de investigación “Directrices para las responsabilidades profesionales de los archivistas en el contexto de la ley de transparencia y el acceso a la información pública” como monografía de la Maestría en Gestión de la Información Documental de la Universidad de La Salle-Bogotá - Colombia.

**Doctor en Información y Documentación, Universidad de Salamanca, Salamanca, España; Doctor en Ciencias Humanas, Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela; Magíster en Docencia Universitaria, Universidad de La Salle, Bogotá, Colombia; Especialista en Sistemas de Información, Universidad de La Salle, Bogotá, Colombia; Bibliotecólogo y Archivista. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2840-9962 Correo electrónico: njpulido@unisalle.edu.co

***Magíster en Gestión Documental y Administración de Archivos, Universidad de La Salle, Bogotá, Colombia. Profesional en Sistemas de Información, Bibliotecología y Archivística, Universidad de La Salle, Bogotá, Colombia. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2840-9962 Correo electrónico: njpulido@unisalle.edu.co

Fecha de recepción: 11 de septiembre de 2025

Fecha de aceptación: 25 de octubre de 2025

Fecha de publicación: 15 de noviembre de 2025

Citar este artículo así:
Pulido, N. J. y Escudero, K. (2025).Archivos y derecho a saber: Marco de acción para los profesionales archivistas frente a la Ley de Transparencia Revista Criterio Libre, 23 (43). https://doi.org/10.18041/1900-0642/criteriolibre.2025v23n43.13691

Resumen

La Ley 1712 de 2014, conocida como Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública en Colombia, exige a los archivistas profesionales garantizar que la información pública esté organizada, sea accesible y comprensible, en concordancia con el derecho a la información, lo cual promueve la transparencia y la buena gobernanza. En este contexto, surge la siguiente inquietud: ¿cómo se definen las responsabilidades profesionales de los archivistas de acuerdo con esta ley nacional? Este interrogante plantea la necesidad de establecer con claridad las directrices que rigen dichas responsabilidades. En consecuencia, este artículo tiene como objetivo desarrollar directrices que especifiquen las responsabilidades de los archivistas en el marco de la Ley de Transparencia. Para ello, se proponen tres objetivos específicos: en primer lugar, determinar las principales funciones que los archivistas deben cumplir según esta ley; en segundo lugar, evaluar las competencias requeridas en este contexto; y en tercer lugar, identificar los elementos clave para la formulación de directrices que definan sus responsabilidades conforme a la normativa vigente. Por lo tanto, el estudio se estructura en seis secciones: la primera presenta la introducción; la segunda expone el contexto de la investigación; la tercera desarrolla el marco conceptual; la cuarta describe el enfoque metodológico; la quinta analiza los resultados; y la sexta propone pautas específicas sobre las responsabilidades de los archivistas profesionales en el marco legal.

Palabras clave

Directrices, responsabilidad archivística, transparencia y acceso a la información, profesional en archivo.

Clasificación JEL

H83, D82, K23, I28, L86

Abstract

Law 1712 of 2014, known as the Transparency and Access to Public Information Law in Colombia, requires professional archivists to ensure that public information is organized, accessible, and understandable, in accordance with the right to information, thereby promoting transparency and good governance. In this context, the following question arises: how are the professional responsibilities of archivists defined under this national law? This question highlights the need to clearly establish the guidelines that govern such responsibilities. Accordingly, this article aims to develop guidelines that specify the responsibilities of archivists within the framework of the Transparency Law. To this end, three specific objectives are proposed: first, to determine the main functions that archivists must fulfill under this law; second, to assess the competencies required in this context; and third, to identify the key elements for formulating guidelines that define the responsibilities in accordance with the current legal framework. Therefore, the study is structured into six sections: the first presents the introduction; the second outlines the research context; the third develops the conceptual framework; the fourth describes the methodological approach; the fifth analyzes the results; and the sixth proposes specific guidelines regarding the responsibilities of professional archivists within the legal framework.

Keywords

Guidelines, archival responsibility, transparency and access to information, Information management.

Clasificación JEL

HH83, D82, K23, I28, L86

1. Introducción

Existen diversos enfoques legales orientados al acceso a la información pública a nivel mundial. En el ámbito internacional, la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible enfatizan la importancia y pertinencia de este derecho. No obstante, a pesar de los avances en los distintos marcos regulatorios, persisten desafíos significativos, como el incumplimiento normativo, la corrupción y la falta de transparencia.

El acceso a la información ha sido un tema crucial a lo largo del tiempo. Sus antecedentes se remontan a la custodia de textos en monasterios y se consolidan con la invención de la imprenta, hecho que permitió la difusión masiva del conocimiento y una transformación cultural a escala global. En el plano jurídico, la abolición de la censura en Inglaterra (1695) constituyó un hito en la consolidación de la libertad de información; posteriormente, la Revolución Industrial fortaleció diversos elementos que sustentan los procesos de comunicación.

Con la Revolución Francesa y la creación de la DUDH, se afianzaron los derechos fundamentales incluida la libertad de expresión. Durante el siglo XX, acontecimientos como las guerras mundiales y la Guerra Fría evidenciaron un fuerte control de la información por parte de los gobiernos. En Estados Unidos, la aprobación de la Freedom of Information Act (FOIA) en 1966 y el surgimiento de Internet en la década de 1990 impulsaron la transparencia y el acceso público a la información. Por su parte, en Colombia, la Constitución Política de 1991 consolidó el reconocimiento de los derechos humanos y, en 2014, la promulgación de la Ley de Transparencia, estableció las bases para garantizar el acceso a la información pública en la gestión gubernamental.

En este contexto, el papel del archivista ha evolucionado en consonancia con los cambios históricos, adaptándose a los avances tecnológicos y a las demandas sociales de cada época. Sin embargo, a pesar de estos progresos, persisten retos importantes en la implementación efectiva de las políticas de acceso a la información y en la lucha contra la corrupción. Organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) han destacado el papel de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en la protección de los derechos y en el acceso a la información, subrayando la necesidad de garantizar la privacidad y la libertad de expresión en entornos digitales mundo digital.

En 2024, diversos estudios analizaron la situación legislativa del acceso a la información en varios países latinoamericanos, evidenciando la necesidad de fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas en la región. En Colombia, el archivista profesional desempeña un papel importante en el marco de la Ley de Transparencia, ya que es responsable de la preservación del patrimonio documental, de garantizar el acceso a la información y de facilitar la provisión ética y responsable de documentos públicos, contribuyendo así al fortalecimiento de la democracia y la memoria histórica. En ese sentido, resulta necesario precisar el propósito y las responsabilidades del archivista en relación con la Ley de Transparencia. La definición de estas responsabilidades y su formalización en directrices puede mejorar la formación profesional y promover una cultura de transparencia, considerando el impacto de las TIC, la inteligencia artificial y los derechos digitales en la gobernanza nacional. En este contexto, es fundamental delimitar las actuaciones del archivista conforme al código aplicable a su función y las implicaciones del uso adecuado de las unidades de información.

2. Antecedentes

El análisis cronológico de la investigación permitió identificar diversos estudios, cuyos principales aportes se presentan a continuación. En primer lugar, el trabajo de Bernal Galindo (2018) evalúa la calidad de los portales web de los ministerios según los principios de la Ley de Transparencia, concluyendo que varios de ellos cumplen con la obligación de informar sobre sus servicios. Por su parte, González Bedoya y Abril Daza (2018) comparan la legislación colombiana con la de otros países latinoamericanos, resaltando similitudes normativas, aunque sugieren que el Estado debería fomentar una mayor participación ciudadana.

Calderón Burbano (2019) analizó el avance en la implementación de datos abiertos en la Superintendencia de Industria y Comercio, evidenciando que, si bien se ha promovido la divulgación de información, la calidad de los datos resulta insuficiente. Posteriormente, Vargas y Vásquez (2022) investigaron la implementación de la Ley de Transparencia en municipios de Antioquia, encontrando que un número significativo de estos no cumplía con sus obligaciones.

En la misma línea, la investigación de Pirazán (2022), reveló una brecha importante en la accesibilidad de la Ley para personas con discapacidad visual en Bogotá.

Un año después, Muñoz Gómez (2023) desde su investigación argumenta que la integración de herramientas archivísticas con los estándares de la Ley de Transparencia evidencia una notable desconexión. Asimismo, Pulido Daza (2023) desarrolla un sistema teórico para los Derechos Digitales en Colombia, destacando la necesidad de fortalecer el marco normativo frente a los vertiginosos avances tecnológicos. Por último, Ulloa (2023) analizó el proceso de selección de la Corte Suprema para el Consejo Electoral y quiénes participaron, evidenciando la pérdida de habilidades técnicas en detrimento de las habilidades interpersonales.

3. Estructura conceptual

En esta sección se establece la relación entre los conceptos fundamentales y el entorno en el cual se desempeña el archivista. A continuación, se presentan los principales conceptos:

4. Enfoque Metodológico

El enfoque adoptado en esta investigación fue de carácter cualitativo y documental. Su objetivo es comprender la realidad a partir de un análisis exhaustivo de diversas fuentes documentales, lo que permite una construcción significativa. En este caso, se recopilaron datos descriptivos de manera interpretativa, con énfasis sistemático para describir las características de variables y fenómenos, con lo cual se pueden descubrir relaciones causales sin presuponer construcciones ni relaciones a priori (Quecedo & Castaño, 2002).

El estudio presenta un alcance descriptivo, cuyo objetivo es caracterizar conjuntos homogéneos mediante criterios sistemáticos que permitan determinar la estructura y el comportamiento de los fenómenos analizados. Asimismo, proporciona información sistemática comparable con otras fuentes, lo que fortalece la validez del análisis (Guevara, Verdesoto & Castro, 2020, p. 166).

El método empleado fue el análisis documental, el cual permitió una comprensión exhaustiva y coherente de los fenómenos investigados. Para ello, se utilizaron leyes, informes, libros, artículos, así como documentos audiovisuales, digitales y electrónicos, impulsando una base sólida para fundamentar las teorías, además de permitir la identificación de patrones al interior de un marco estructurado (Espinoza & Rincón, 2024).

Adicionalmente, se incorporó la técnica de la observación, entendida como un proceso que permite abordar el fenómeno desde una perspectiva multifacética. A través de esta técnica, se identificaron características comunes y se establecieron comparaciones entre autores, normativas nacionales e internacionales y otras fuentes relevantes. Este enfoque permitió construir un contexto situacional que facilitó la descripción y el análisis de la realidad investigada (Bernal, 2018, p. 40). Por consiguiente, se utilizaron matrices comparativas de requisitos como herramientas de apoyo metodológico, las cuales permitieron organizar la información y fortalecer el análisis de los datos recolectados.

5. Análisis de Resultados

Para lograr el primer objetivo específico, se desarrollaron cinco categorías, a saber:

Figura 1

Figura 1. Categorías Específicas

Fuente: (Escudero, 2025).

El análisis sostiene que los archivistas, en tanto agentes de cambio, tienen la capacidad de promover la transparencia y el acceso a la información. Su labor apoya y soporta la gobernanza responsable y abierta. Su rol igualmente abarca la gestión eficaz de la información mediante la educación cívica, hacia la participación ciudadana y la democracia. Su compromiso cívico les permite desarrollar habilidades de gestión de información y participar activamente en la política. Asimismo, les da las herramientas para promover el acceso al conocimiento a través de las TIC, mejorando su interacción con la comunidad, independientemente de las opiniones políticas, las barreras lingüísticas o las circunstancias económicas (Pulido & Garzón, 2014, p. 117).

Es un “Anfibio Cultural” significa que funciona eficazmente en diferentes contextos y, a la vez, facilita una comunicación fructífera entre ellos, transfiriendo fragmentos de verdad (o moralidad) de un contexto a otro (Mockus, 1994, p. 127). En cuanto a las competencias —entendidas como la capacidad y disponibilidad de perspicacia ética, intelectual y social—, el archivista debe contar con una base sólida en las siguientes áreas: 1) conocimientos fundamentales; 2) habilidades (dominio), donde la suma de conocimientos y habilidades se denomina competencias; y 3) actitudes. De ello se deduce que la competencia es la suma de competencias, es decir, el conocimiento combinado con las habilidades y actitudes de cada individuo (Ríos, 2008, p. 9).

El análisis se realizó a partir de cuatro perspectivas del desarrollo profesional: expertos, empleadores, profesionales y estudiantes. Cada una de ellas permite identificar los siguientes aspectos:

En este marco, la identidad del archivista puede comprenderse a partir de cuatro procesos de apropiación: acercamiento, construcción, consolidación y reafirmación, los cuales se desarrollan de manera dinámica:

Por otra parte la revisión indica que, el archivista funge como elemento clave en la implementación y supervisión de los principios establecidos por la Ley de Transparencia. En lo que respecta a sus funciones, la Ley esclarece:

A partir de lo anterior, resulta particularmente notable la homogeneidad en la aplicación de los principios, procedimientos y herramientas de gestión de la información, derivada de las funciones, la administración y el uso de los recursos públicos (Muñoz Gómez, 2023). Por lo tanto, es irrelevante si los archivos son públicos o privados; como señaló Silva (2018), el activo más valioso de cualquier sistema de información es la ubicación física donde se almacena.

En cuanto al segundo objetivo específico, se distinguen las siguientes categorías:

Figura 2

Figura 2. Definición de Categorías

Fuente: (Escudero, 2025).

Como señalaron González y Abril (2018), las competencias de los archivistas, según la Ley de Transparencia, deben incluir el desarrollo y la usabilidad de la información en los procedimientos y servicios disponibles a través de las TIC. También indicaron que existen habilidades divididas en tres grupos:

Figura 3

Figura 3. Clasificación de Habilidades

Fuente: (Escudero, 2025).

Al integrar estas habilidades, los archivistas pueden mejorar su perfil profesional sin dejar de cumplir con sus deberes y principios éticos. Por lo tanto, el razonamiento, el pensamiento crítico y la resolución de problemas, son necesarias para para evaluar la calidad de la información, al igual que constituyen la base del pensamiento crítico y la toma de decisiones informadas.

De esta manera, el archivista profesional, concebido como mediador cultural, se transforma en un “Diplomático de la Información y el Conocimiento”. Su papel como mediador implica una crítica constructiva orientada a la transparencia y la veracidad. En este contexto, debe ser capaz de promover el diálogo entre los diversos actores de la sociedad, lo que requiere una profunda comprensión del intercambio de ideas para lograr un entendimiento común.

Desde una perspectiva filosófica, el archivista, en el marco de la Ley de Transparencia, puede definirse como, un agente crítico y comunicativo que actúa conforme a los principios de transparencia, ética y búsqueda del conocimiento. En este sentido, posee una sólida conciencia social, al reconocer la importancia de la crítica, la comunicación y la comprensión para la construcción de una sociedad informada y democrática.

Su rol trasciende la función técnica, ya que no se limita únicamente a la gestión documental; por el contrario, sus competencias profesionales integran tanto habilidades prácticas como un conocimiento contextual amplio. En este marco, la Ley de Transparencia funge como instrumento regulador que establece los principios fundamentales, los cuales se articulan con la búsqueda del conocimiento objetivo y la promoción de una crítica constructiva.

Observar al archivista como un diplomático le otorga un conjunto de competencias en relación a la ley, entre las cuales se destacan las siguientes:

En lo que respecta a las responsabilidades, el análisis sugiere que estas, junto con los deberes y principios éticos garantizan el equilibrio en la labor del archivista, pues fundamentan la gestión y organización de los recursos de información. En el marco de la Ley de Transparencia, su labor implica un compromiso con la comunidad. En consecuencia, además de sus competencias técnicas, el archivista debe propiciar entornos que garanticen la igualdad mediante procedimientos que aseguren un acceso adecuado a la información.

En relación a lo anterior, el archivista debe prestar especial atención a las necesidades cambiantes de la sociedad, con el fin de responder a desafíos actuales como la desinformación y la brecha digital. Asimismo, sus responsabilidades constituyen la base para construir relaciones de confianza con la comunidad. La ley advierte principios como la intimidad del usuario, la imparcialidad y la defensa de la libertad de acceso a la información.

Los deberes del archivista no se limitan a ser un conjunto de tareas administrativas, pues también son deberes que dirigen hacia lo ético, donde el archivista asume la función de acto de servicio hacia la comunidad, pues se encuentra en la propia encrucijada de la información, la conservación de la memoria y la administración de documentos e información. Asimismo, y en relación a los deberes éticos (integridad, imparcialidad y transparencia), no únicamente dirigen la praxis profesional, también garantizan que esta práctica se oriente hacia el público. Así, la integridad se asocia a la autenticidad de la información, mientras que la imparcialidad se relaciona con la selección y el acceso sin ningún tipo de sesgo.

Por otra parte, la responsabilidad social del archivista debe entenderse como un componente inherente al tejido social. En este sentido, se articula con la responsabilidad del Estado, dado que la adecuada gestión de la información pública contribuye a la estabilidad democrática, así como la participación ciudadana en los procesos estatales y nacionales.

Finalmente, en el contexto de la era digital, se incrementan las exigencias tecnológicas del archivista. Por ello, no solo debe dominar la gestión documental, sino también contar con formación en preservación y acceso a los archivos en múltiples formatos —digitales, electrónicos y físicos—. Todo lo anterior resalta la necesidad de conocer la estructura normativa en el ámbito nacional e internacional.

6. Propuesta directrices sobre las responsabilidades

En el desarrollo de la investigación se identificaron requisitos necesarios para la implementación de directrices, de carácter legal, técnico y tecnológico. En este sentido, la propuesta puede ser aplicada tanto en entidades públicas como privadas que gestionen información pública.

Figura 4

Figura 4. Distribución de la propuesta

Fuente: (Escudero, 2025).

Ejes del Modelo

El modelo está formado por cuatro ejes que se relacionan con un objetivo, un proceso y algunas acciones. Los ejes son Estado, Instituciones Educativas y Orientadoras, Ámbito Laboral, y Profesional Archivista.

Figura 5

Figura 5. Ejes vinculantes

Fuente: (Escudero, 2025).

Directrices propuestas

Procesos del Modelo

Elementos y Acciones del Modelo

Estado

Instituciones Educativas y Orientadoras

Funciones

Competencias

Ámbito Laboral

Responsabilidad profesional

Responsabilidades Decreto 103 de 2015

Responsabilidades Sociales

Responsabilidades contexto IA y DD

Responsabilidades contexto TIC

Elementos subsecuentes del modelo

La propuesta se fundamenta en cuatro elementos complementarios: tecnología, personas, procesos y cultura, sobre los cuales se estructura y articula el modelo.

Figura 6

Figura 6. Elementos Subsecuentes

Fuente: (Escudero, 2025).

Cumplimiento legal

De acuerdo con lo establecido en el artículo 4 de la Ley de Transparencia, el derecho al acceso a la información implica el deber correlativo de divulgar de manera proactiva la información pública, así como responder a las solicitudes de acceso con buena fe, idoneidad, veracidad, oportunidad y accesibilidad.

En este sentido, se establece la obligación de crear, producir y gestionar la información pública mediante instrumentos archivísticos adecuados. Para garantizar el cumplimiento de lo anterior, los sujetos obligados tendrán que poner en marcha procesos archivísticos que aseguren la disponibilidad de dicha información a largo plazo.

7. Conclusiones

La investigación evidencia que la Ley de Transparencia, en lo concerniente al rol del archivista, exige un fortalecimiento significativo en las habilidades que lo integran, con especial énfasis en su dimensión social. En este sentido, el archivista se configura como un gestor de información que promueve la participación ciudadana y la educación, sin distinción de posturas políticas, barreras idiomáticas o condiciones económicas. Su propósito se orienta a contribuir al desarrollo humano y al acceso a condiciones de vida dignas.

Asimismo, el estudio permitió identificar que la identidad profesional del archivista se compone de cuatro etapas esenciales que lo acompañan a lo largo de su formación y consolidación profesional. Estas etapas favorecen un proceso continuo de autorreflexión sobre la percepción propia y la percepción externa, lo que implica reconocer que su identidad se encuentra en permanente construcción y reafirmación.

De lo anterior se desprende que el archivista desempeña un papel clave en la implementación de la Ley de Transparencia, al fundamentar su cumplimiento mediante el desarrollo de herramientas y procesos documentales, inherentes a las organizaciones desde una mirada transversal. Su labor es consiste en diseñar y consolidar programas, instrumentos, políticas y productos documentales que promuevan una cultura de transparencia en la gestión pública, orientando su ejercicio hacia la responsabilidad social.

En este marco, la investigación concibe al Archivista como un “recontextualizador”, es decir, como un agente capaz de situar el conocimiento en contextos específicos y de facilitar su adecuada circulación. Para ello, se apoya en sus competencias, deberes y principios éticos, concebidos como la triada fundamental para llegar al desarrollo de habilidades de pensamiento y al análisis crítico. En este sentido, es el encargado de mantener el equilibrio entre el acceso, la protección de los datos y los derechos, lo que le hace responsable de la integridad de la información dentro de cualquier ecosistema organizacional.

Adicionalmente, el archivista puede ser comprendido como un “diplomático de la información y el conocimiento”, entendido como aquel agente crítico y comunicativo que trabaja desde los principios de la transparencia, de la ética, de la búsqueda del conocimiento y con un marcado sentido social, que reconoce la crítica, la comunicación y la comprensión como componentes en la construcción de una sociedad informada y democrática.

En consecuencia, y en concordancia con las exigencias de la Ley de Transparencia, el archivista orienta su ejercicio profesional hacia el saber hacer en contexto. Esto implica que, además de gestionar recursos informativos, asume un compromiso con la comunidad, promoviendo la creación de espacios que garanticen el acceso equitativo a la información pública. De este modo, su intervención en la población da un paso adelante en la construcción de una administración pública transparente, responsable e inclusiva.

Referencias Bibliográficas

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