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				<journal-title>Revista Criterio Libre Juridico</journal-title>
				<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">Rev. Crit. Libre Jur.</abbrev-journal-title>
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			<issn pub-type="ppub">1794-7200</issn>
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				<publisher-name>Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Libre</publisher-name>
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			<article-id pub-id-type="doi">10.18041/1794-7200/criteriojuridico.2018.v15n2.5570</article-id>
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					<subject>Artículos</subject>
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				<article-title>Ciencia, filosofía y pedagogía: entre preguntas, lenguajes y parábolas</article-title>
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					<trans-title>Science, philosophy and pedagogy: between questions, languages ​​and parables</trans-title>
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					<trans-title>Ciência, filosofia e pedagogia: entre questões, linguagens e parábolas</trans-title>
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					<contrib-id contrib-id-type="orcid">0000-0002-6276-444</contrib-id>
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						<surname>Castro Silva</surname>
						<given-names>Martha Lucía</given-names>
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					<label>1 </label>
					<institution content-type="original">Magister En Educación, Pontificia Universidad Javeriana. Colombia. ORCID: 0000-0002-6276-444. Mail: marthalucas72@gmail.com </institution>
					<institution content-type="normalized">Pontificia Universidad Javeriana</institution>
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					<p><bold>Cómo citar:</bold> Castro-Silva, M.L. (2018). Ciencia, filosofía y pedagogía: entre preguntas, lenguajes y parábolas. (15-2), 65- 80. Doi: https://doi.org/10.18041/1794-7200/criteriojuridico.2018.v15n2.5570</p>
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					<label>Conflicto de interés:</label>
					<p> Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses</p>
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				<day>28</day>
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				<year>2019</year>
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					<license-p>Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons</license-p>
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			<abstract>
				<title>Resumen </title>
				<p>En el presente artículo de reflexión, se presenta el análisis sobre el papel que desempeñan la ciencia, la filosofía y la pedagogía en la era del conocimiento es crucial en la comprensión del mundo de hoy. El alcance de los avances científicos y tecnológicos y la forma como estos han ayudado a la humanidad, hacen parte del día a día y se constituyen en piezas claves para una comprensión más cercana de las dinámicas que se establecen en el mundo. Con el propósito de ahondar en el tema me apoyo en poetas, pedagogos, científicos y filósofos, para explicar y ante todo reflexionar sobre la forma como confluyen estas disciplinas y la manera como intervienen en la evolución, del avance científico y tecnológico y el aporte que están haciendo a la humanidad, así mismo, es relevante la importancia de la pregunta, del lenguaje, de los códigos, de las prácticas pedagógicas y de la forma como llegan a concretarse en lo que denominamos conocimiento científico. </p>
			</abstract>
			<trans-abstract xml:lang="en">
				<title>Abstract</title>
				<p>Entering to analyse the role played by science, philosophy and pedagogy in the age of knowledge is crucial in understanding today's world. The scope of scientific and technological advances and the way in which they have helped humanity, are part of everyday life and constitute key pieces for a closer understanding of the dynamics that are established in the world. In order to delve deeper into the subject I rely on poets, educators, scientists and philosophers, to explain and above all reflect on how these disciplines come together and the way they intervene in evolution, scientific and technological progress and the contribution they are making to humanity, as well as the importance of the question, language, codes, pedagogical practices and how they come to materialize in what we call scientific knowledge. </p>
			</trans-abstract>
			<trans-abstract xml:lang="pt">
				<title>Resumo</title>
				<p>No presente artigo de reflexão, a análise do papel desempenhado pela ciência, filosofia e pedagogia na era do conhecimento é crucial na compreensão do mundo atual. O escopo dos avanços científicos e tecnológicos e o modo como eles ajudaram a humanidade fazem parte do cotidiano e são peças-chave para uma compreensão mais próxima das dinâmicas que se estabelecem no mundo. A fim de me aprofundar no assunto, eu apóio poetas, pedagogos, cientistas e filósofos, para explicar e, acima de tudo, refletir sobre como essas disciplinas se unem e como elas intervêm na evolução do progresso científico e tecnológico e na contribuição que eles estão fazendo para a humanidade, da mesma forma, é relevante a importância da questão, da linguagem, dos códigos, das práticas pedagógicas e da maneira como elas se materializam no que chamamos conhecimento científico.</p>
			</trans-abstract>
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				<title>Palabras clave:</title>
				<kwd>Ciencia</kwd>
				<kwd>Filosofía</kwd>
				<kwd>Pedagogía</kwd>
				<kwd>Tecnología</kwd>
				<kwd>Información</kwd>
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				<kwd>Pregunta</kwd>
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				<title>Keywords:</title>
				<kwd>Science</kwd>
				<kwd>Philosophy</kwd>
				<kwd>Pedagogy</kwd>
				<kwd>Technology</kwd>
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				<kwd>Language</kwd>
				<kwd>Question</kwd>
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				<title>Palavras-chave:</title>
				<kwd>Ciência</kwd>
				<kwd>Filosofia</kwd>
				<kwd>Pedagogia</kwd>
				<kwd>Tecnologia</kwd>
				<kwd>Informação</kwd>
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				<kwd>Linguagem</kwd>
				<kwd>Pergunta</kwd>
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		<sec sec-type="intro">
			<title>Introducción</title>
			<p>La articulación de la ciencia y la filosofía surge como respuesta a la necesidad de integrar el conocimiento y reconocer los avances que mueven el mundo actual. En este entramado surge también la pedagogía y lo que ha conseguido a lo largo de la historia, involucrándose con otras ciencias, siendo protagonista de los avances tecnológicos, creando un espacio en donde la información y la comunicación cambian sus dinámicas y se entregan de lleno a reconstruir, reformular e innovar en un mundo más cambiante y diverso.</p>
			<p>La ciencia y la filosofía deben recorrer un camino para encontrarse e interactuar, así mismo, en ese encuentro no se puede dejar de lado la pedagogía y la forma como el conocimiento entabla un diálogo entre lo que ya sabemos y lo que desconocemos, entre un mundo claro, conocido, cómodo, establecido y un mundo por descubrir, el cual puede desestabilizar y cambiar las preguntas de lo ya aprendido, por otro lado, es esencial preparar la mente y las ideas para recordar la forma como se han apropiado los retos que ha planteado históricamente cada generación y cómo enfrentarse a los nuevos y todavía desconocidos retos de las generaciones venideras.</p>
			<p>Es importante buscar esta relación entre la ciencia, la filosofía y la pedagogía, ¿Dónde convergen? ¿Dónde se distancian? ¿Dónde encuentran su punto de equilibrio? Con una pregunta comenzó la filosofía, buscaba el sentido del ser, del mundo, de la existencia, de la vida y de la muerte; a dictar los parámetros que nos podía brindar el universo y a descubrir, a su vez, que el mundo no tiene límites y que cada cuestionamiento abre la puerta a mundos por descubrir.</p>
			<p>En este recorrido poetas, pedagogos, filósofos, matemáticos, lingüistas, físicos, epistemólogos y biólogos como Arquíloco, Basil Bernstein, Dietrich Benner, Ludwig Wittgenstein, Gottfried Leibniz, Paulo Freire, Mario Bunge y Stephen Jay Gould me guiarán en un recorrido por el sendero del conocimiento y como disciplinas que parecen tan distintas encuentran su punto de encuentro, siendo protagonistas en los avances del mundo de hoy. La era del conocimiento no se ha construido sola, no es una invención o un capricho de la ciencia, es el resultado de muchos saberes que confluyen hacia un mismo objetivo. </p>
			<sec>
				<title>Temas y subtemas </title>
				<p>Arquíloco fue un poeta griego que vivió en el siglo VII antes de cristo. Dentro de sus fragmentos hay una parábola en particular, que ha logrado entrar a controvertir el sentido de la humanidad y como el mundo puede estar dividido en dos grupos, o interpretado de maneras diversas o acoplado a diversas situaciones que nos hacen entrar en un juego de débiles y fuertes, de inteligencias, de astucias y artificios. Entrar a discutir quién es débil y quién es fuerte, puede convertirse en una cuestión subjetiva, sin embargo, la parábola nos invita a construir conjeturas, hipótesis, preguntas que nos hacen reflexionar sobre el sentido y la importancia de las pequeñas cosas que ensamblan al mundo.</p>
				<p>La parábola <italic>“El zorro sabe muchas cosas, pero el erizo sabe una gran cosa</italic>” es una guía perfecta para entrar en el mundo de la ciencia, la filosofía y la pedagogía. Su complejidad hace recordar que en el mundo no hay ganadores o perdedores, no hay disciplinas más o menos trascendentes e importantes, hay encuentros y desencuentros con distintos saberes y la forma como se apropien nos dará una visión de mundo. La ciencia, la filosofía y la pedagogía juegan a ser zorros o erizos en este mundo de conocimiento.</p>
				<p>Stephen Jay Gould, paleontólogo, geólogo, biólogo evolutivo e historiador de la ciencia de nacionalidad estadounidense, utilizó esta misma parábola para <italic>ejemplificar la relación adecuada entre la ciencia y las humanidades</italic>. Al Respecto, <xref ref-type="bibr" rid="B7">Gould (2004) </xref>afirma:</p>
				<disp-quote>
					<p>Utilizo el zorro y el erizo para mi modelo por la manera en que las ciencias y las humanidades deben interactuar, porque creo que ninguna estrategia pura puede funcionar, pero una unión fructífera de estos opuestos aparentemente tan distantes puede articularse, con buena voluntad y una moderación importante por ambos bandos, en una empresa diversa pero común de unidad y poder (p.284).</p>
				</disp-quote>
				<p>Así mismo la pedagogía, la filosofía y la ciencia, pueden articularse para generar sistemas de conocimiento y de divulgación de dicho conocimiento. La ciencia debe ser útil y suplir las necesidades básicas del ser humano; la crítica o el discernimiento que se haga de la forma y el procedimiento, es la que nos lleva a encontrar nuevos mundos, a replantear cada teoría y cada hipótesis, así como a descubrir otras posibilidades de acción científica, tecnologías que avanzan hacia nuevos modelos de información, vías que nos acercan a una comunicación en tiempo real con cualquier punto del planeta, en otras palabras, nuevas formas de percibir, sentir, ver la vida y su universo.</p>
				<p>El lenguaje es el erizo que da miedo ser tocado, pero también es el zorro que se mueve con inteligencia y astucia en las redes de la comunicación descifrando códigos, comprendiendo metalenguajes y confiando que su ciencia sea la que hace mover el universo del conocimiento. Los códigos lingüísticos dan cuenta del avance y evolución de la mente, de la forma como el pensamiento se va desarrollando en medio de criterios que van más allá de la palabra, que involucran la imagen, el símbolo, el signo y las diversas formas de expresión.</p>
				<p>Por su parte, la pregunta es el eje articulador, la que desata que zorros y erizos se confabulen en una danza de conocimiento, la que deja que se separen de vez en cuando y sigan su camino en lados opuestos o la que deja descansar a uno, para darle paso al otro. La pregunta, el cuestionamiento, el primer signo de interrogación que nos lleva a filosofar sobre la esencia del conocimiento. La pregunta es el punto de partida la que nos hace entrar en diálogo con la pedagogía y la forma como se ha desenvuelto a lo largo de la historia, la que nos cuestiona por la filosofía y sus dilemas, por los discursos a los que se ve enfrentada buscando la verdad y la duda, falseando, entrando en el mundo aprobador y desaprobador de la sociedad. La pregunta hace que la ciencia sea ciencia y que tenga un método científico del cual nos da cuenta de su validez y el paso a paso de su camino. La primera hipótesis, la observación, la experimentación, los resultados, la teoría y la divulgación nacen de la pregunta.</p>
				<p>Entrar en esa dinámica de conocimiento hace que zorros y erizos complementen sus características para buscar soluciones a los desafíos que el mundo actual tiene que sobrellevar. Entrar en la paradoja de la rapidez, de la información al instante, de la tecnología de punta, de los avances científicos que nos incitan a explorar el universo, de crear nuevos códigos de comunicación, de ver con otros ojos, escuchar con nuevos oídos y divulgar el avance para que sea retomado, transformarlo en un pretexto para encontrar un nuevo camino a la evolución científica, tecnológica y humana, a su análisis, a su exploración, a su crítica, a sus pro y a sus contra, por ello esta relación entre:</p>
				<disp-quote>
					<p>Las ciencias y las humanidades tienen todo que ganar (y nada que perder) de una consiliencia que respeta las diferencias ricas, inevitables y apreciables, pero que también busca definir las propiedades más amplias compartidas por cualquier actividad intelectual creativa, pero que han sido desalentadas y con frecuencia obligadas a la invisibilidad por nuestra clasificación insensible (o al menos muy contingente) de las disciplinas académicas (<xref ref-type="bibr" rid="B7">Gould, 2004</xref>).</p>
				</disp-quote>
				<p>La tierra no está sola en el universo, entramos en un abrir y cerrar de ojos, en la era de los viajes espaciales, de la información satelital, nos hablan de galaxias por conocer, de nuevas informaciones que analizar, de la capacidad del ser humano para llegar, literalmente, más allá de las estrellas, sin embargo la ciencia no ha estado sola en este camino, cada avance ha significado un diálogo de saberes, cada postura en favor o en contra ha llenado los vacíos teóricos y conceptuales que alguna de las disciplinas haya podido tener. La filosofía, la ciencia, la pedagogía han tratado de acercarse entre sí para entrar en un complejo mundo que solicita esfuerzos comunes para encontrar la manera de descubrirse y redescubrirse. Al respecto, <xref ref-type="bibr" rid="B2">Beorlegui (2016)</xref> afirma:</p>
				<disp-quote>
					<p>Es posible que la primera tarea consista en desarmar los menosprecios entre ambos bandos, porque, aunque es cierto que los filósofos tienen que acercarse más a las investigaciones científicas y valorarlas más, también lo es que un cada vez más amplio grupo de científicos tienden a menospreciar las reflexiones humanísticas y filosóficas, por obsoletas, con lo que en sus afirmaciones expresan el mismo defecto que achacan a ciertos filósofos (el olvido de los saberes de la otra cultura), y, sobre todo, un desconocimiento de la complejidad epistemológica que debe entrelazar y ordenar la república de los saberes (<xref ref-type="bibr" rid="B2">Beorlegui, 2016</xref>).</p>
				</disp-quote>
				<p>El lenguaje es importante en este diálogo de saberes, en el encuentro de culturas, de símbolos y formas de comunicación. El lenguaje permite que zorros y erizos encuentren su acercamiento. El lenguaje nos permite razonar, vivir en comunidad, comprender nuestros más mínimos requerimientos, entablar comunicación y evaluar nuestro grado de sociabilidad y la forma como nos desenvolvemos en el mundo, ya que cada palabra, cada gesto, cada movimiento, cada señal y cada postura corpórea hacen parte del lenguaje, sus códigos y la relación con el mundo. </p>
				<p>Basil Bernstein creo la teoría del código elaborado y código restringido, aquí el código lo define como un conjunto de elementos que se combinan siguiendo ciertas reglas y que son semánticamente interpretables. Al hablar de ciencia el uso del lenguaje es esencial en el método científico, en la interpretación de los resultados y en la forma como se presentan estos resultados al mundo. La forma en que se interpreta, se transmite y se recibe una información, un resultado, un avance científico o tecnológico, marcan la pauta para que se puedan desarrollar nuevas ideas, ya sea para continuar una investigación, para descubrir nuevos elementos o para innovar en un tema o conocimiento determinado. En este sentido, <xref ref-type="bibr" rid="B4">Bunge (sf)</xref> afirma:</p>
				<disp-quote>
					<p>Pero la ciencia es útil en más de una manera. Además de constituir el fundamento de la tecnología, la ciencia es útil en la medida en que se la emplea en la edificación de concepciones del mundo que concuerdan con los hechos, y en la medida en que crea el hábito de adoptar una actitud de libre y valiente examen, en que acostumbra a la gente a poner a prueba sus afirmaciones y a argumentar correctamente. No menor es la utilidad que presta la ciencia como fuente de apasionantes rompecabezas filosóficos, y como modelo de la investigación filosófica.</p>
				</disp-quote>
				<p>El argumentar correctamente, se logra a través de la búsqueda de nuevos significados, de una visión particular del mundo y utilizando todos los medios que estén al alcance para este fin. Por ello la importancia de las tecnologías de la información y la comunicación, el aprovechamiento de las nuevas tecnologías, el reconocimiento del lenguaje y la pregunta como símbolos de poder y de entendimiento con otros individuos, otras comunidades y otros espacios de comprensión.</p>
				<p>Bernstein plantea su teoría refiriéndose a los códigos sociolingüísticos que se utilizan dentro de la sociedad y que muchas veces es otro mecanismo empleado para el control y el mantenimiento del poder. Para Bernstein existen dos códigos: un código sociolingüístico restringido y un código sociolingüístico elaborado. El primero es utilizado por las clases menos favorecidas en donde el manejo del lenguaje es demasiado básico y no hay prioridad por ampliar este conocimiento ya que sus preocupaciones se centran en subsistir día a día; el segundo por el contrario es utilizado por las clases sociales altas quienes al tener un mayor dominio del lenguaje pueden adaptarse a contextos cambiantes sin ningún problema.</p>
				<p>Teniendo en cuenta lo anterior el lenguaje influye en la adaptación de un individuo en su contexto escolar, social, familiar, científico y cultural, a esto se añade como los medios de comunicación de masas son controlados por los que tienen el poder (códigos elaborados) controlando lo que quieren o no que las clases menos favorecidas elaboren y construyan. Las competencias, definidas como <italic>“procedimiento para comprometerse con el mundo y construirlo”</italic> a través de las habilidades, experiencias y conocimientos de cada individuo, surgen entonces respondiendo a unos intereses políticos, económicos y sociales que garantizan el poder dominante. En este sentido, <xref ref-type="bibr" rid="B3">Bernstein (1998)</xref> sostiene que <italic>al hablar de “lógica social”, me refiero al modelo implícito de lo social, al modelo implícito de comunicación, de interacción y del sujeto inherente a este concepto</italic>. Dentro de esta lógica social el individuo hace un constructo de los significados de su contexto y elabora las competencias que le servirán en su cotidianidad.</p>
				<p>La escuela debe acercarse a una pedagogía que cambie “los códigos sociolingüísticos restringidos” y empezar a elaborar discursos que conlleven a <italic>“la educación como práctica de la libertad”,</italic> de empoderamiento científico y de pensamiento filosófico y crítico, es decir, la humanización del individuo como un todo con el contexto, con el planeta y con sus prácticas de liberación. En este sentido, <xref ref-type="bibr" rid="B6">Freire (1975)</xref> argumenta: </p>
				<disp-quote>
					<p>Los oprimidos, que introyectando la “sombra” de los opresores siguen sus pautas, temen a la libertad, en la medida en que ésta, implicando la expulsión de la “sombra”, exigiría de ellos que “llenaran” el “vacío” dejado por la expulsión con “contenido” diferente: el de su autonomía (…) Nadie tiene libertad para ser libre, sino que al no ser libre lucha por conseguir su libertad. Ésta tampoco es un punto ideal fuera de los hombres, al cual, inclusive, se alienan. No es idea que se haga mito, sino condición indispensable al movimiento de búsqueda en que se insertan los hombres como seres inconclusos (<xref ref-type="bibr" rid="B6">Freire, 1975</xref>).</p>
				</disp-quote>
				<p>Entonces, al practicar la libertad de acción, de palabra, de investigación, al tener una visión menos inmediatista y pensar en una construcción individual y colectiva, sin olvidar los fenómenos psicosociales, culturales, filosóficos, sociales, humanos, científicos y tecnológicos, se estará construyendo la base para la investigación y divulgación científica, para pensar en contextos, códigos lingüísticos y procesos de individuación. Interpretar el contexto y las experiencias del mundo vital, crear concepciones propias y atreverse a hacer la pregunta que cambie el pensamiento, la concepción y den luz a los derroteros que emergen en el campo del conocimiento.</p>
				<p>La pedagogía, entonces, como campo de producción de conocimiento científico debe pensarse desde el lenguaje, desde la pregunta, desde el debate, el discernimiento y el análisis profundo de las teorías que surgen y sirven como base para descubrir nuevos avances que vayan a la par con la tecnología de nuestros tiempos.</p>
				<p>Pensar la ciencia requiere un tratamiento filosófico que surge desde el mismo instante en que la inquietud entra en el aula de clase, en la vida cotidiana, en la construcción de sociedad. La filosofía piensa éticamente, políticamente, socialmente, humanamente, lingüísticamente y hasta artísticamente y le da fuerza a la ciencia para que genere nuevos temas de investigación que propendan a encontrar conocimiento valido en cualquier situación y aspecto que plantea un reto y una visión diferente del mundo. En este sentido, <xref ref-type="bibr" rid="B5">Carmona (2015)</xref> explica:</p>
				<disp-quote>
					<p>La filosofía debía apartarse de la explicación. Como no hay nada oculto que explicar, dado que todo está a la vista, sólo habrá que organizarlo en una descripción adecuada (…) ¿Cuál es el objetivo de la descripción? Disipar los problemas filosóficos, presentarlos de tal forma que dejen de verse como un problema. Para Wittgenstein resolver un problema filosófico consiste en darle otra presentación al asunto en cuestión, en mirarlo de otro modo, de forma a que se ajuste a lo que vemos. Así la descripción del lenguaje reconduce las palabras de su empleo metafísico a su uso cotidiano (<xref ref-type="bibr" rid="B5">Carmona, 2015</xref>).</p>
				</disp-quote>
				<p>La mente no puede estar estática ante este hecho, cada individuo debe reconstruirse, conocer su historia y recrear el universo dentro de una constante inquietud, la teoría llevada a la práctica se convierte en más que un proyecto, se transforma en una construcción que indiscutiblemente debe mejorar la calidad de vida del ser humano y convertir la práctica en teoría hace que el registro del saber se vuelva un material invaluable en una sociedad que busca salir de su estancamiento y competir en un mundo globalizado y liderado por los avances tecnológicos y los medios de información y comunicación.</p>
				<p>Profundizando en esto, Dietrich <xref ref-type="bibr" rid="B1">Benner (1998)</xref> establece que la Pedagogía es una ciencia pensada en la práctica pedagógica y que la educación como teoría favorece la acción independiente y la transformación de la sociedad en su poder de iniciativa y que, a la vez, es producida, conformada y determinada por sujetos activos que se mueven dentro de una dinámica clara y ordenada.</p>
				<p>Entender la escuela como un todo, como un sistema organizado en donde todos interactúan, tienen funciones específicas, acatando un lineamiento en donde todo funciona con dinamismo, ajustándose a normas y procedimientos, en donde la pregunta y la ciencia cobran importancia, sería el ideal de un sistema que piensa en todas las necesidades de la comunidad, sin olvidar al ser humano, la autonomía, el bien común y que, además, tiene en cuenta sobre todo que las personas no son individuos aislados, sino que forman parte de una estructura interrelacionada, con su familia, el estado, la sociedad. En esta apertura la pedagogía en su práctica se vuelve científica tomando el valor que esto le concede. Este sentido, <xref ref-type="bibr" rid="B8">Klaus y Muñoz (2012)</xref> explican:</p>
				<disp-quote>
					<p> Siguiendo a Dietrich Benner proponemos entonces considerar la educación como una praxis o práctica que está en la base de cualquier dinámica humana compleja (sociedad). Sostenemos en ese sentido -siguiendo a Schleiermacher (2000)- que la educación ha existido mucho antes de que hubiese surgido la pedagogía, es decir, que son dos cuestiones que se pueden diferenciar, que no remiten a algo idéntico. (…) planteamos que la pedagogía se constituye como un campo de saber (como disciplina científica) en tiempos recientes y que tiene como marco para ello (…) la existencia de lo que con Popper se puede denominar “sociedades abiertas (<xref ref-type="bibr" rid="B8">Klaus y Muñoz, 2012</xref>). </p>
				</disp-quote>
				<p>Así, la juventud tiene un futuro totalmente abierto en donde también participa en la tarea de conformarlo, manejarlo y apropiarlo para sí.</p>
				<p>De esta manera se analiza el papel de la pedagogía en la transformación de individuos y sociedades, haciendo énfasis en sus limitaciones, problemáticas y dificultades. Hay que tener en cuenta que una pedagogía debe centrarse en esas problemáticas y debe satisfacer las exigencias que la sociedad le plantea, a la vez que lo hace con el sistema educativo y se somete a la criticidad, dando una importancia relevante a la formación y a la reflexión. En este sentido, <xref ref-type="bibr" rid="B1">Benner (1998)</xref> afirma:</p>
				<disp-quote>
					<p>En la era de la civilización científica, la formación sólo podrá evitar los errores y las deficiencias, a nivel de reflexión teórica de las posturas que abogan por una responsabilidad moral de la ciencia, así como por una solución técnica para los efectos negativos de la ciencia y la tecnología modernas, si tiene en cuenta el hecho de que no es lícito reducir teórica o prácticamente el mundo natural y social a lo que podemos afirmar de él a través de las ciencias creadas por nuestra razón (<xref ref-type="bibr" rid="B1">Benner,1998</xref>)</p>
				</disp-quote>
				<p>La pedagogía es una ciencia en la medida que reconoce y se estructura dentro del campo de la reflexión y la acción, por otro lado, el conocimiento está directamente relacionado con la práctica. Por ello la importancia de la práctica como un diálogo intersubjetivo en el campo de la educación donde se enmarcan los principios de la reflexión y la acción pedagógica. En este sentido, <xref ref-type="bibr" rid="B1">Benner (1998)</xref> nos dice que estos principios son maleabilidad como disposición del hombre a la autodeterminación, incitación a la autonomía, transformación de la determinación social en determinación pedagógica y estructuración no - jerárquica de la praxis humana global.</p>
				<p>En estas dinámicas es importante el conocimiento en acción y la forma como se establece el conocimiento, llegar del qué al cómo, comprender que el razonamiento es el pensamiento que está en la acción de manera continua como un principio constitutivo de la dimensión individual, así entonces la práctica está basada en respuestas flexibles que se producen por los cambios y las necesidades de los individuos y de su habilidad de ver y comprender su entorno en función de los principios reguladores de la dimensión social. En este sentido, <xref ref-type="bibr" rid="B1">Benner (1998)</xref> afirma:</p>
				<disp-quote>
					<p>Lo que caracteriza el objeto de la teoría de las instituciones pedagógicas desde la especificación de la praxis pedagógica en un campo de actuación no integrado ya en las actividades necesarias para la subsistencia de la sociedad, sino autónomo, es una determinación del lugar propio de la praxis pedagógica que no limite su incidencia ni a la dimensión pedagógica de la interacción pedagógica individual, ni el aspecto social de la actividad pedagógica. (<xref ref-type="bibr" rid="B1">Benner (1998)</xref>.</p>
				</disp-quote>
				<p>La pedagogía ha sufrido muchas tensiones a lo largo de la historia. Las ideas de razón, libertad y conocimiento del mundo fueron, en la sociedad moderna, la matriz base que en un inicio fundamentaron tanto a la epistemología como a la pedagogía, sin embargo, la función de la educación era la de distribuir los conocimientos producidos por la ciencia pero que a su vez ejercía una práctica política y cultural.</p>
				<p>La pedagogía y la epistemología han tenido una estrecha relación. La pedagogía se ha construido socialmente de acuerdo al momento histórico, político y cultural que le ha correspondido vivir, la epistemología se ha ayudado en ella, en un primer momento, para darse a conocer y así formar debates e interrelaciones que enriquecían su objeto de estudio y dando paso a la interpretación que sólo la filosofía podía originar.</p>
				<p>Por lo tanto, la importancia de la pregunta en la construcción filosófica y científica cobra sentido con la argumentación y la interpretación de cada interrogante y cada respuesta dada ya que explica el papel de la educación en la formación del ser humano, teniendo en cuenta su cultura y la forma como interactúa con la sociedad, la forma como interpreta su contexto histórico y socio cultural y la forma como se acerca a los medios tecnológicos que están a su alcance para construir nuevos lenguajes y prácticas simbólicas. </p>
				<p> Para determinar la importancia de la pedagogía y la filosofía dentro de la ciencia, debemos tener en cuenta que tanto la pedagogía, como la filosofía y muchas otras ciencias requiere de fundamentos epistemológicos que la validen como tal. No podemos pensar en llegar y aplicar determinada teoría pensando que es la que resolverá los problemas sin antes conocer la realidad y ser conscientes de que cada individuo tiene su propia historia, interpreta su contexto de maneras diversas, argumenta de acuerdo a su conocimiento y capacidad de discernimiento y actúa movido por circunstancias particulares que han sido su vivencia... algunas veces ha sido zorro, algunas veces ha sido erizo, entonces, es un gran error no tomar en cuenta estos aspectos, es por ello, que para formarnos, no sólo basta con tener conocimientos cognitivos, sino también culturales, sociales, políticos, económicos, lingüísticos y ser conscientes de que nuestra realidad es cambiante.</p>
				<p> Si bien estamos comenzando a comprender y entender cómo se lleva a cabo la formación y construcción de nuestro conocimiento y manera de pensar (en la ciencia, la tecnología, la filosofía) ya tenemos la noción de la importancia y lo que implica formarnos, conociendo la manera en que se llevan a cabo los procesos para ésta construcción la cual nos permite constituirnos dentro de la sociedad y fortaleciendo un pensamiento crítico con respecto a los hechos sociales, poco a poco aprendemos a observar a través de una mirada pedagógica, filosófica y científica, siendo capaces de relacionar los hechos cotidianos a las teorías y aportaciones, ésta a su vez nos permite construir nuestro propio lenguaje comprendiendo conceptos que antes no conocíamos. </p>
				<p>Aquí el lenguaje y lo dialógico cobran vital importancia para el conocimiento, una permanente relación dialéctica entre lo que se conoce y se quiere conocer, entre lo analizado y lo explicado. En este sentido, <xref ref-type="bibr" rid="B9">Joaquim Prats (sf)</xref> afirma: </p>
				<disp-quote>
					<p>Cuando hablamos de conocimiento debemos centrarnos en dos perspectivas distintas como proceso de creación de ideas y como producto. En el primer caso se tienen en cuenta las condiciones sociales y culturales en la generación de este conocimiento, en el segundo caso es conceptual, es decir “que siempre posee una naturaleza ideal, intelectual y racional pero nunca material y exterior” (<xref ref-type="bibr" rid="B9">Prats, sf</xref>).</p>
				</disp-quote>
				<p>Las prácticas docentes, entonces, deben enfocarse a la formación de sujetos activos en la construcción de la sociedad, teniendo como referente el contexto social, político, económico, cultural y científico propio de la situación actual. La pedagogía ha creado un espacio importante de aprendizaje socializado, negocia, se reencuentra con nuevos saberes, valores, políticas y eticidades, sin perder de vista al otro y su cultura.</p>
				<p>En este encuentro de culturas y de saberes se gesta un mundo donde zorros, erizos y sus hibridaciones puedan convivir juntos. En donde el lenguaje se posiciona y cobra vida. La ciencia no sólo debe ser útil al ser humano, también debe ser divulgada y aprehendida, debe reconocer que la construcción de sociedad y mundo no se logra en medio de la soledad de un laboratorio, sino interactuando con otros saberes, con otras disciplinas y volcando todo su conocimiento a favor de la humanidad a la vez que llegue hasta los rincones menos favorecidos. Las tecnologías de información y la comunicación se encargan de esto, las nuevas tecnologías abren un sinfín de portales y posibilidades al conocimiento, se generan nuevos panoramas y se da paso al reconocimiento de otros mundos. En este sentido, <xref ref-type="bibr" rid="B7">Gould (2004)</xref> afirma:</p>
				<disp-quote>
					<p>[...] También yo busco una consiliencia, un &quot;saltar juntos&quot; de la ciencia y las humanidades en contacto y coherencia mucho mayores y más fecundos; pero una consiliencia de igual atención que respete las diferencias inherentes, reconozca el mérito comparable pero distinto, comprenda la necesidad absoluta de ambos ámbitos para cualquier vida que se considere intelectual y espiritualmente &quot;plena&quot; y busque resaltar y alimentar las numerosas regiones de superposición real y preocupación común. (<xref ref-type="bibr" rid="B7">Gould, 2004</xref>).</p>
				</disp-quote>
				<p>Para finalizar, reitero el valor que tiene la ciencia en el progreso del mundo, debe trabajar en pro de la humanidad y no en contra de ella, debe ser útil a la humanidad y propender al mejoramiento de su calidad de vida, sin embargo, no hay que olvidar esos valores que construyen sociedad, como al cooperación, la solidaridad, reconocer que el otro existe en un diálogo permanente de edificación personal, resignificar el amor por el medio ambiente que implica su cuidado y una conciencia de su riqueza y de su aprovechamiento, ser conscientes del uso del lenguaje no sólo para convertirlo en un ejercicio puramente científico, sino como herramienta para construir nuestra existencia y para susurrarle al otro que existimos en el universo y somos valiosos, que cada experiencia, cada vivencia y cada conocimiento aportan en el desarrollo de una región, un país, un mundo, un universo. Bajo este contexto toma mucho sentido Leibniz, la propuesta leibniziana consiste en un diálogo de credos y culturas para construir un saber enciclopédico (teoría) y con ello contribuir a mejorar las condiciones de vida de la humanidad (práctica), tanto en su vertiente material como espiritual (<xref ref-type="bibr" rid="B10">Roldán, 2015</xref>).</p>
				<p>Gottfried Leibniz, nos deja un pensamiento que promueve el diálogo con los otros, por medio del intercambio de ideas se conoce la visión del otro, se entra en controversia y se analiza la posibilidad de complementar las ideas propias con las perspectivas de los demás. El lenguaje entra en juego como un elemento más de la vida, de la ciencia, de la transmisión de saberes y teorías. La pluralidad se despoja de sus diferencias en una red de saberes que aportan los unos a los otros buscando una interdisciplinariedad y un pensamiento que debe aportar positivamente a la sociedad y a la humanidad. En este sentido, <xref ref-type="bibr" rid="B10">Roldán (2015)</xref> plantea:</p>
				<disp-quote>
					<p>Cada cultura representa una concepción del mundo, una perspectiva de la misma realidad, y la cooperación es el único camino para lograr una visión unitaria del conjunto, una comprensión de los elementos básicos y fundamentales del universo y su sentido, sin suprimir la diversidad, pues armonizar no significa uniformar, sino comprender la diversidad, como indica su lema “multiplicidad en la unidad. (<xref ref-type="bibr" rid="B10">Roldán, 2015</xref>).</p>
				</disp-quote>
				<p>Entonces, la teoría debe convertirse en práctica para ser útil, la única forma de constatar que el conocimiento se aprehende es cuando se pone en práctica, cuando la vida real lo solicita y él está allí para recrearse, transformarse y evolucionar hacia una práctica consciente y de innovación. </p>
				<p>Los grandes descubrimientos surgieron con una primera pregunta, con esa curiosidad que llevó al hombre a ir más allá de su razonamiento, algo de ficción, algo de falsedad, pero al final se ha llegado a complejas realidades que hacen que el mundo se sincronice y se mueva con la armonía de un motor de reloj, en un sistema que hace que sus elementos se muevan entre sí para poder funcionar, así, cada idea, cada curioso momento, cada pregunta suelta, cada situación inexplicable al final cobran sentido y se instalan en el mundo para hacerlo evolucionar. Ciencia, filosofía y pedagogía en una red que se involucra acompasadamente, son protagonistas de la forma como surgen los mundos posibles en una dinámica de constante conocimiento. Entonces, ¿Dónde están los zorros? ¿Dónde están los erizos? ¿Dónde están las nuevas leyes que mueven el universo? y ¿Qué otros pensamientos están surgiendo para convertirse en motores esenciales del progreso de la humanidad?</p>
			</sec>
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		<sec sec-type="conclusions">
			<title>Conclusiones</title>
			<p>Entre zorros y erizos se ha construido la humanidad y los protagonistas hemos sido nosotros mismos. Evolucionar hacia un pensamiento filosófico es una tarea que el hombre siempre se ha impuesto. Ir más allá de lo que la razón pueda concebir que el mundo se construye a partir de ideas es esencial en el reconocimiento que se hace del mundo. Para filosofar hay que empezar con la pregunta, por ello, es importante tomarla como protagonista de nuestros encuentros con el conocimiento ya que la pregunta hace que el mundo cambie y se contraste, hace que obtengamos otras visiones del cosmos, de la naturaleza, de la vida y a la vez nos preguntemos por situaciones que no caben en la realidad cercana pero que están más allá de lo que puede ser evidente.</p>
			<p>Si con una pregunta empieza la construcción del mundo y la filosofía cuestiona y analiza estas realidades, la ciencia, entonces, busca y se compromete con su rigurosidad y con su avance hacia el surgimiento de nuevas teorías y nuevas leyes. Por ello, hay que partir del hecho de que en el debate se encuentra el enriquecimiento, el lenguaje es el que se encarga de contrastar y buscar repetidas formas de comunicarse, de poseer la verdad, de divulgar en qué estado está la ciencia y de ayudar a la filosofía a que encuentre sentido a su criticidad, a su descripción y a la forma en que se involucra con la ciencia y la tecnología en beneficio de la humanidad.</p>
			<p>Los avances tecnológicos han hecho que estos descubrimientos salgan a la luz para beneficiar no sólo la cotidianidad del hombre, sino también para entablar nuevas formas de conocimiento; a través de la red se han creado nuevas sociedades y han hecho que la humanidad se comunique en tiempo real, no importa la distancia, la cultura el idioma, la raza, la ideología. Nos comunicamos como una red que se difumina, pero sus hilos invisibles son poderosos, el poder de la comunicación a nivel social, político, económico, científico, cultural, ideológico, no tiene límites. Estamos en la sociedad del conocimiento y cada uno de nosotros debe ser consciente que no puede estar relegado a la verdad de este hecho.</p>
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			<title>Referencias Bibliográficas</title>
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					<year>1998</year>
					<source>La pedagogía como ciencia. Teoría reflexiva de la acción y reforma de la praxis</source>
					<publisher-loc>Barcelona</publisher-loc>
					<publisher-name>Ediciones Pomares Corredor S.A.</publisher-name>
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							<surname>Beorlegui</surname>
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							<surname>Bernstein</surname>
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